Existen muchas definiciones sobre qué es coaching, pero a veces son demasiado abstractas o generales. Por eso, en este artículo voy a explicarlo de una forma sencilla y fácil de entender, como si tuviera que explicárselo a un niño de 10 años.
A este niño, le diría que dos persones buscan un lugar tranquilo, donde nadie los escuche, y se ponen a conversar. Una (el coach) le explica a la otra (el coachee) un objetivo que tiene o una situación que quiere cambiar o solucionar.
El coach la escucha, pero no le dice si le parece bien o mal (porque no piensa en eso). Tampoco le dice lo que tiene que hacer. Lo que hace es hacerle preguntes sobre lo que le explica y le propone juegos/ejercicios para que esta persona (el coachee) pueda ir viendo la situación de una forma diferente y se le ocurran ideas distintas.
El coach le ayuda a poner todo lo que tiene en la cabeza y en el corazón, encima de la mesa. Le acompaña a parar y tomarse un tiempo para pensar. A mirar la situación desde lugares nuevos que no había visto antes. Y también le invita a que decidir qué quiere hacer diferente a partir de hoy.
Y en este punto… el niño que empezó preguntando qué es coaching me pregunta: “¿Y todo esto para qué sirve?”
Le contesto que la persona que habla (el coachee) luego se siente mejor. Normalemente se va a su casa más tranquila, serena, confiada, centrada… con más claridad mental.
La sesión de coaching le ayuda a aclarar sus idees, aquello que quiere ser, tener o conseguir. Y a diseñar las nuevas acciones que quiere hacer para llegar ahí.
También le ayuda a entender y gestionar lo que siente. A veces podemos estar tristes, tener miedo, estar enfadados o no saber exactamente qué nos pasa. Poder hablar de ellos y sacar-lo nos ayuda a entenderlo y a sentirnos mejor.
“¿Y eso no puedo hacerlo con un amigo?”
Dicen que quién tiene un amigo tiene un tesoro, y así es; nos dan soporte, ayuda, esperanza, consejos… pero en algunos momentos de la vida necesitamos una mirada neutra. Alguien que no nos conozca de nada.
Una persona que no quiera aconsejarnos tal como él o ella piensa que es mejor para nosotros. Con quién no tengamos vergüenza o miedo para explicar en voz alta todo aquello que pensamos.
A veces, los amigos quieren ayudarnos y nos dan consejos que a ellos les funcionarían, según cómo son y cómo quieren vivir sus vidas. Pero cada persona es diferente y tiene sus propios gustos y deseos en la vida. Por eso, lo que funciona a una persona puede no funcionarle a otra.
Además, tu amigo/a está condicionado/a. Quizá quiere darte la razón para que no sufras, o conoce tanto tu historia que no es capaz de verla desde otro punto de vista.
En definitiva, si tuviera que dar una definición muy sencilla de “Qué es coaching” diría:
El coaching son dos personas que se sientan a hablar, donde una ayuda a la otra a conseguir algo o resolver una situación, de cualquier ámbito (laboral, profesional, personal…). Pueden ser coses tangibles o intangibles.
Y lo hace sin dar consejos ni juzgar (nunca dice esto esta bien o esto esta mal).
Además, en estas conversaciones solo se habla de temas del presente y del futuro. Sólo viaja al pasado para recoger aprendizajes que un día sirvieron y traerlos al presente.
Entonces… ¿Sería cómo una sesión de psicología?
Aunque el coaching bebe de algunas fuentes de la psicología y utiliza algunas herramientas iguales, no es lo mismo. Las diferencias principales son:
- El psicólogo trabaja con personas que pueden estar pasando por un problema de salud mental o por una situación que necesitan tratar. El coach, en cambio, trabaja con personas que quieren conseguir un objetivo, hacer un cambio o mejor algún aspecto de su vida. El coach no diagnostica ni trata problemas de salud mental, como una depresión, una adicción o un trauma.
- En psicología se puede trabajar con el pasado para entender qué nos ha pasado y cómo nos afecta hoy. En coaching, ponemos el foco en el presente y en el futuro. No buscamos tanto entender por qué pasó algo, sino qué podemos hacer hoy con lo que tenemos y hacia dónde queremos ir.
- En psicología se suele hablar de pacientes, mientras que en coaching se habla de clientes. Es decir, en coaching la persona participa de forma activa en el proceso y trabaja junto al coach para conseguir lo que quiere.
En definitiva, ¿qué es coaching?
Es un espacio para parar, escucharte y pensar. Un espacio en el que no encontrarás a alguien que te diga qué tienes que hacer, sino a alguien que te acompaña a encontrar tus propias respuestas. Porque muchas veces no necesitamos que alguien nos diga qué camino seguir, sino que nos ayude a ver con más claridad qué camino queremos elegir.
Y tú, ¿hay alguna situación en tu vida que llevas tiempo intentando resolver y no sabes cómo abordar?
Si quieres saber cómo podría ayudarte un proceso de coaching, escríbeme y hablamos sin compromiso. ¡Contacta!
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